Estados Unidos intensifica ataques mientras Irán cierra el estrecho de Ormuz
Adaptado al nivel C1 de una historia de BBC News.

Estados Unidos ha llevado a cabo una tercera oleada de bombardeos contra posiciones iraníes después de que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) atacara un buque mercante que transitaba por el estrecho de Ormuz, al que Teherán declaró cerrado indefinidamente. El Comando Central de EE.UU. (Centcom) confirmó que el ataque, dirigido contra el buque con bandera de Chipre MV GFS Galaxy, causó daños considerables en la sala de máquinas y la desaparición de un tripulante civil, mientras que las autoridades marítimas británicas informaron que la tripulación se vio forzada a abandonar la nave y permanecía en un bote salvavidas.
Según los medios estatales iraníes, el IRGC justificó la agresión alegando que la embarcación había desactivado sus sistemas de navegación y se desviado de la ruta autorizada, por lo que fue alcanzada por disparos de advertencia y detenida tras ignorar repetidas instrucciones. Este incidente se suma a una escalada iniciada a principios de semana, cuando tres buques tanque fueron atacados mientras intentaban cruzar una ruta recomendada por Washington en aguas de Omán, lo que desencadenó intercambios de fuego que, según funcionarios iraníes, han dejado 17 muertos y 115 heridos. Como represalia, Irán también ha lanzado ataques contra aliados estadounidenses en el Golfo.
La tensión se ha agravado por el llamado a la venganza del nuevo líder supremo iraní, el ayatolá Mojtaba Khamenei, quien en su primera declaración pública tras asumir el cargo prometió ajusticiar a los responsables de la muerte de su predecesor, Alí Khamenei, ocurrida en un bombardeo estadounidense-israelí el 28 de febrero. Aunque el presidente Donald Trump ha declarado que los ataques iraníes ponen fin al alto el fuego, también ha señalado que las negociaciones continúan y que los mediadores intentan reanimar el proceso. No obstante, funcionarios estadounidenses han exigido, a través de intermediarios, que Irán se comprometa públicamente a mantener abierto el estrecho de Ormuz y cese los disparos contra buques comerciales, mientras que Teherán ha advertido que cualquier "agresión" derivada del cierre será respondida con severidad.
Este pulso, que amenaza con interrumpir una ruta marítima vital para el comercio mundial de hidrocarburos, se produce en un contexto de acusaciones mutuas sobre planes de asesinato y una retórica beligerante que, según analistas, podría desembocar en un conflicto de consecuencias impredecibles para la estabilidad regional.
Historia original: BBC News — Lingocito la reescribe en español del nivel C1 y siempre enlaza la fuente.